martes, octubre 05, 2004

Apuntes de Moebius


el camino de moebius

No sé de dónde ha salido esto pero ha salido y aquí se queda...

Berta, cariñosamente, le llama Moebius. Su verdadero nombre (si es que alguna vez lo tuvo) és Ángel pero nadie le ha llamado así nunca. Todos se empeñaron en confundirle de identidad desde ya muy temprana edad. Sus padres y su hermano le llamaban Elito el angelito, diminutivo que Moebius odiaba profundamente porque encerraba la gran mentira de su aparente inocencia. Él lo supo todo antes que nadie se lo explicara, él lo había vivido todo cuando apenas contaba con trece o catorce años de edad.Anita, su primera chica, le llamaba Tontito, cosa que él empezó a tomarse no tan en broma el día que lo dejó por un lumbreras que había llegado nuevo al instituto. El otro era inteligentemente inteligente, le arrebató a Anita con la misma facilidad con la que podía hacer una raíz cuadrada de memoria. Y Anita no pudo protestar ni echar de menos a Moebius porque estaba demasiada ensimismada con las explicaciones sobre astronomía o metafísica de bolsillo que aquel gafitas encantador le obsequiaba con la más ex-qui-si-ta educación.
Moebius sabía que, por su extraña reputación, se habría ganado unos cuantos motes más a sus espaldas. El rarito, el Sombra, "ése tarado de segundo B" o lo que era aún peor, el mote silencioso de la indiferencia de sus compañeros. No fueron tiempos fáciles, pero ahora tampoco lo son para él.
Berta le llama Moebius porque adora sus geometrías imposibles, todos esos caminos que sólo pueden existir en la cabeza de Ángel. Berta no ama a Ángel, de momento, pero cuando le mira siente esas hormiguitas graciosas pasear por su barriga y se acuerda de las otras hormiguitas que andan inútilmente sobre la cinta de Moebius en busca de un final que nunca llega. Sonríe al pensar en ellas porque además de ser tan divertidas se parecen, en cierto modo, a Ángel, su Moebius particular.