miércoles, marzo 10, 2004

Estoy a punto de tomar una decisión que, no sé por qué, probablemente va a cambiar el curso de mi vida rotundamente. Ya hace un tiempo que vengo pensando en ello y, por fin, he decidido que quiero dedicarme a la literatura en cualquiera de sus vertientes. He meditado largamente sobre las consecuencias que un cambio de esta magnitud puede suponer pero creo que merece la pena. Si todo va bien, dentro de unos días daré el paso que hace tiempo que debía haber dado y empezaré un curso de Narrativa. Creo que esto será el principio de algo muy grande (podría ser tan grande que me asusta) y espero no equivocarme. Ha aparecido un pequeño contratiempo de última hora de tipo económico (¡no hay nada como ser pobre!). Aún no sé cómo solucionar esto porque debo elegir entre un nuevo futuro o algo ya podrido desde hace un tiempo (mi carrera de física) y, la decisión es muy dura. No puedo abandonar la carrera ahora porque me exigen acabar el primer ciclo para poder pasarme a un segundo ciclo de Literatura Comparada pero, a la vez, siento que debo emepzar el curso de Narrativa cuanto antes (es un extraño impulso que no puedo explicar demasiado bien). Esta carga que arrastro desde hace tiempo, ahora me pone entre la espada y la pared. Cuando tome la decisión, ya no habrá vuelta atrás. Por suerte, siempre hay un ángel de la guarda que te aconseja y te apoya en todo momento (un beso enorme para mi angelito-duendecito particular!). Pienso dejar mi mente en blanco y esperar a que acuda por sí sola la respuesta a este dilema. Confío en mi sabiduría interior y sé que esta vez, como tantas otras, no me defraudará.


Apunte poético:

Por fin me he atrevido a mirar al abismo
y me ha devuelto mis ojos multiplicados


Saludos