lunes, septiembre 06, 2004

Un día más

Un domingo más, y ya quedan menos. Pero, para ser un domingo ha resultado el día un pelín extraño. Me he despertado a eso de las diez de la mañana (cosa extraordinaria en mí que soy bicho nocturno y amante del colchón), pero mi temprano despertar tenía un motivo más que justificado. Toda mi familia se marchaba de vacaciones y querían despedirse de mí como es debido. He roto el ciclo de sueño prematuramente y he decidido mimarme con un zumo de naranja y un sandwich bien tostadito.He dormitado en el sofá largo rato al mismo tiempo que ejercitaba un deporte ya olvidado por mí hace tiempo: el zapping. La beatificación de Pere Tarrés y demás en La2, el secuestro en Rusia que se ha cobrado la vida de casi unos 300 niños y niñas inocentes que no sabían que este sería su último curso, video clips malísimos de raperos montados en cochazos o nenas monas tocando la guitarra eléctrica poseidas por el espíritu de Barbie-Hendrix, publicidad de detergentes y supermercados y coleccionables por fascículos (si no he perdido la cuenta creo que hoy he visto unos 114 anuncios de coleccionables, en dos palabras, im-presionante...). También he hecho una regresión a la infancia y me he tragado una seria de dibujos japo estilo Doraemon, que se llama La Tori o algo así (ñi-ñi-ñi-ñiiii...), 5 o 10 minutos de una serie de adolescentes americanos ricos, guapos y populares a la que no he prestado la más mínima atención y un programa de temática religiosa que ponen en TV3 llamado "Signes del temps" (No hace falta que busquéis en el diccionario...significa:signos del tiempo). A pesar de mi profundo ateísmo y mi aversión acentuada hacia las iglesias y jerarquías (sean de la religión que sean pero en especial de la católica), me he quedado encandilada con el programa ya que emitían un reportaje muy interesante sobre una asociación de ayuda para toxicómanos. En dicho centro se desarrollaban programas muy acurados de desintoxicación, motivación y reinserción de personas enganchadas a la heroína, la cocaína, el alcohol u otras substancias tóxicas.
Era muy interesante escuchar el testimonio de los exdrogodependientes que participaban en la terapia de desintoxicación, ver la vida que llevan en la casa de acogida situada en Collserola, observar como afrontan el problema y como luchan por salir del pozo en el que cayeron. Muy ilustrativo el documental.
Después de esta sesión de caja tonta, la comida y una ducha. Una llamada, era P. que vendrá a tomar el café a casa. He salido a comprar tabaco y cuando he vuelto estaba P. en la puerta. Charla, más televisión, reparación chapucera del DVD bloqueado, sesión friki de cine (Ciudad de Dios, increíble), un paseo pequeño, un amigo que se retrasa, otro que llega (A.) y un invitado sorpresa (L.). Charla y risas, humo verde, adiós a L. y la cena está servida. Bocadillos de lomo con queso y helados de nata y chocolate, más y más humo, empieza la nueva edición de gran hermano y nos lo tomamos con muchas ganas y buen humor. Llega C., hermana de L., está cansada porque acaba de salir del trabajo. Se une al jolgorio que crean los de la casa de gran hermano (vaya pintas y vaya tela), mucho más humo. Algo de música (radiohead, syd barret, the strokes, beatles,...), una última humareda y hasta mañana, amigos. Los platos amontonados sobre la mesa, barrer y fregar, colocar bien el sofá, sacar la colada y comer algo de chocolate, una última señal de humo enorme mientras escucho en radio 3 un programa extravagante que versa sobre la castidad y las teorías aberrantes y los tabúes entorno de la homosexualidad, la masturbación y la ceguera, la abstinencia y el sexo seguro, etc. Un último post, éste, y buenas noches a todos. ¡Dulces sueños!