miércoles, septiembre 29, 2004

MÁs TrIsTezA de PiSCis...

Le miro como una Piscis cuando está débil, he estado encerrada en esa cajita en forma de corazón durante tanto tiempo que, cuando decido salir, ya no le reconozco. Le miro como una Piscis que se aleja de esa orilla dónde corren los cangrejos y suenan las olas aleatorias con un runrún que acaba siendo el mismo de siempre. Soy una Piscis débil y ahogada que sólo anhela retirarse en esas profundas aguas oscuras, olvidar la tierra pantanosa que existe más allá del mar y volver a esa gruta secreta entre los arrecifes de colores. Me mira como un cáncer y se extiende por mis escamas, me mira como un cáncer y yo estoy débil, demasiado endeble para resistir su enfermedad. Me gustaría nadar entre su pelo pero no puedo porque no hay agua por la que fluir ni algas en sus cabellos.Le miro como una Piscis y ya no sé si su debilidad es la mía ni si me apetece volverme a encerrar en esa cajita, corazón hermético donde los recuerdos flotan.