lunes, septiembre 14, 2009

¿Cuál es la pregunta de esta pregunta?

¿?




Preguntas inquietantes:


Un parto en la calle... ¿es alumbrado público?

¿Por qué las gaseosas tienen jugo artificial de limón y los detergentes jugo natural de limón?

¿Por qué apretamos más fuerte los botones del control remoto cuando tiene pocas baterías?

¿Por qué lavamos las toallas?, ¿no se supone que estamos limpios cuando las usamos?

¿Cómo puedo saber cuántas vidas le quedan a mi gato?

¿Por qué llamamos 'bebida' a la bebida, incluso antes de beberla?

Si los sandwich de miga son simples, ¿por qué tienen dos capas de pan? ¿Será porque tienen una sola capa de relleno?... entonces... ¿los triples no deberían ser dobles?. O bien, si son triples por tener tres capas de pan, ¿los simples no deberían ser dobles?

¿Por qué no hay pilas B?

¿Por qué todos los próceres tienen nombre de calles?

Si hay un mas allá... ¿hay un menos acá?

¿Que significa NBA?... ¿Negros Bastante Altos?

¿Por qué en las películas americanas nadie cierra el coche con llave?

¿Puedo guardar el ratón de mi computadora en el baúl del coche con el gato de mi auto?

Si la teoría de la evolución de las especies dice que vamos mejorando con cada nueva generación, por qué Enrique Iglesias y Emanuel Ortega cantan aún peor que sus padres?

¿Qué cuentan las ovejas para poder dormir?

¿Por qué las ciruelas negras son rojas cuando están verdes?

Si el congelador de una heladera se encuentra a no más de 10 grados bajo cero, y en la Antártida en un invierno muy frío la temperatura ambiente llega a 50 grados bajo cero. ¿No podrían calentarse las personas entrando a los congeladores?

¿Es cierto que la señora de Santa Claus se llama Merry Christmas?

¿Para que corremos rápido bajo la lluvia, si delante también llueve?

Si cuando comí huevos me pateó el hígado, cuando coma hígado... ¿me pateará los huevos?

¿Dónde está la otra mitad del Medio Oriente?

¿De qué tamaño es el ombligo del cuerpo de Bomberos?

A qué árbol pertenece el fruto del trabajo?

¿Cuánto miden las altas horas de la noche?

¿No es algo poco tranquilizante que los médicos se refieran a sus trabajos como 'prácticas'?

Cuando los fabricantes de carteles y pancartas hacen una huelga y una movilización de protesta ¿hay algo escrito en sus carteles?

¿Por qué no hay comida para gatos 'con sabor ratón'?

¿Por qué suelen cerrar los baños en las estaciones de servicio?... ¿tienen miedo a que alguien entre a limpiarlos?

Si un policía arresta a un mimo... ¿es necesario que le aclare que tiene derecho a guardar silencio?

¿Por qué utilizan agujas esterilizadas para dar una inyección letal?

Si un hombre está parado en la mitad de un bosque no hay ninguna mujer en kilómetros que pueda escucharlo, él... ¿sigue estando equivocado?

¿Qué hay que hacer si uno ve un animal en peligro de extinción comiendo una planta en peligro de extinción?

¿A dónde van los trabajadores del campo, cuando cansados de su trabajo, deciden alejarse de todo'?

Si una persona con múltiples personalidades decide suicidarse ¿puede considerarse que ha tomado rehenes?

¿Por qué Bill Gates llamó a su sistema operativo 'Windows' ('Ventanas' en inglés), si lo podría haber llamado 'Gates' ('Puertas' en inglés)?

¿Hasta donde se lavan la cara los calvos?

Si cuando uno hace algo mucho tiempo lo hace cada vez mejor; ¿por qué los taxistas manejan tan mal?

Si los banqueros pueden contar, ¿por qué en los bancos hay ocho ventanillas y solo cuatro cajeros?

Si quiero comprar un boomerang nuevo, ¿cómo hago para deshacerme del viejo?

En caso de guerra nuclear, los pulsos electromagnéticos de las bombas termonucleares, ¿podrían dañar mis video-cassettes?

Se dice que solo diez personas en todo el mundo entendían a Einstein. Si nadie me entiende a mi, ¿soy un genio?

Cuando un coche esta circulando, ¿el aire dentro de las ruedas está girando?

Si nada se pega al teflón... ¿cómo pegan el teflón la sartén?

Si una tostada cae siempre del lado untado y un gato cae siempre sobre sus patas... ¿que pasaría si atamos la tostada en la espalda del gato?

Los negocios que están abiertos las 24 horas... ¿por qué tienen cerraduras en las puertas?

Si estás manejando a la velocidad de la luz y prendes las luces... ¿que pasa?

La caja negra de los aviones es indestructible... ¿por qué no harán todo el avión de ese mismo material?

¿Por qué para estar presentable hay que usar zapatos terriblemente incómodos?

¿Por qué los Kamikazes usaban cascos?

¿Por qué algunos interruptores de luz dicen Encendido/Apagado?... Si cuando está la luz encendida ya se sabe y cuando está apagada no se puede leer.


¿Cuál es la pregunta de esta pregunta?


El abrazo

El abrazo, Egon Schiele

lunes, septiembre 07, 2009

miércoles, agosto 26, 2009

Premonición


Premonición


Serà pronto

Inesperado

Inevitable

Tan sencillo como debería ser

Urgente como un relámpago

Sagrado como una gota de agua entre las dunas

Bello como todo lo bello que es innombrable

Alegre como una tarde de domingo y té y blues y gatos y juegos y amigos

Tranquilo como la madrugada

Llegará

Inevitable

Inesperado

Lento pero vendrá

A caballo de un día cualquiera

en un sitio cualquiera

y a una hora olvidadiza cuyo nombre ya no importa

Me sorprenderá con las manos abiertas

Con la pureza a flor de piel

Y una margarita en el pelo

Con lágrimas y tristezas y pelusas en los bolsillos

Cuesta arriba y cabeza abajo

Me sorprenderá como sólo un niño puede sorprender,

Con una flor en la mano y una sonrisa en los ojos

Me sorprenderá en una esquina cualquiera

De una ciudad cualquiera

De un país sin nombre que ya no importa

Me sonreirá haciendo danzar mi espíritu

Hasta salirse de mi cuerpo y estallar en luz

Me tenderá ese puente que está en la mano

Y con cada una de sus líneas aprenderé el destino, la vida, la fortuna, el amor, la muerte,

la existencia entera comprenderé cuando cruce el puente

Inevitable,

Ya llega.

Será urgente e inesperado

Bello, siempre bello y sagrado

Tranquilo se instalará en mí,

Sigiloso tenderá sus hilos de ternura y sus sonrisas

y me enredará para siempre

Lento pero viene

Lo he visto

Lento pero viene

Lo sé.


Laia Blanch

miércoles, julio 01, 2009

El árbol rojo





EL ÁRBOL ROJO

A veces el día empieza vacío de esperanzas
y las cosas van de mal en peor
la oscuridad te supera
nadie entiende nada
el mundo es una máquina sorda
sin sentido ni lógica
a veces esperas
y esperas
y esperas
y esperas
pero nada ocurre
y entonces todos tus problemas llegan de golpe
ves pasar de largo cosas maravillosas
los más espantosos destinos resultan inevitables
a veces no tienes ni idea de que debes hacer
ni de quien se supone que eres
ni de dónde estás
y parece que el día va a terminar igual que empezó
pero de pronto ahí está delante de ti
rebosante de color y vida
esperándote...tal como lo imaginaste.

Shaun Tan


viernes, junio 26, 2009

Nobody knows me

There's a trial happening inside my bottle...
keep out, please!





All mine, Portishead


Only you, Portishead

domingo, junio 21, 2009

Cuanto-cuentos



R. Delaunay


UN CUENTO CUÁNTICO

Del libro "El Breviario del Sr. Tompkins" del físico ruso George Gamow

El sr. Tompkins volvía a su casa un día, muy cansado después de la larga jornada de trabajo en el banco, que estaba realizando un catastro. Al pasar por una taberna, decidió detenerse a tomar un vaso de cerveza. Al vaso siguieron otros, hasta que el sr. Tompkins empezó a sentirse mareado. Había al fondo una sala de billar, llena de hombres de mangas de camisa que jugaban en la mesa central. Recordó vagamente haber estado antes en el lugar, al que uno de sus compañeros de oficina lo había llevado para enseñarle a jugar. Se acercó a la mesa y empezó a mirar la partida. Pero sucedía algo muy extraño! Un jugador puso una bola en la mesa y le dio con el taco. Al mirarla rodar, el sr. Tompkins advirtió con gran sorpresa que la bola empezaba a "desplazarse". No podía describir con otra palabra el extraño comportamiento de la bola, la cual, mientras recorría el tapete verde, se veía cada vez mas desleída, y perdía sus límites claros. Parecía que no era una sola bola la que rodaba por la mesa, sino muchas, que se penetraban parcialmente entre si. El sr. Tompkins había observado fenómenos análogos en otras ocasiones, pero ahora solo había tomado algo de cerveza y no veía la razón de que se le presentasen tan pronto. -Bueno -pensó-, vamos a ver como choca esa bola pastosa con otra.
El jugador que golpeó la bola era evidentemente un experto, pues esta choco de frente con otra, con la mayor precisión. Sonó un golpe seco y tanto la bola incidente como la golpeada (el sr. Tompkins no podía decidir con certeza cual era cual) se dispersaron "en todas direcciones". Era extraordinario en efecto: no se trataba ya de dos bolas, de aspecto más o menos difuminado, sino que se diría que una multitud de ellas -todas muy vagas y confusas- se desplegaban en un ángulo de 180 grados en torno a la dirección del impacto original. Parecía una onda peculiar que partiese del punto de la colisión.
El sr. Tompkins notó, sin embargo, que por donde corrían mas bolas era en la dirección del impacto.
-Dispersión de la onda S-dijo una voz familiar detrás de el, y el sr. Tompkins reconoció al profesor.
-Así es- respondió el profesor-. ... lo que esta usted observando es en realidad un fenómeno mecánico cuántico.
- Ah, las matrices!- insinuó el sr. Tompkins con sorna.
-O, mejor, la incertidumbre del movimiento- replicó el profesor-. El propietario de este billar ha reunido aquí varios objetos que padecen, valga la expresión, de "elefantiasis cuántica". Es claro que todos los cuerpos del universo están sometidos a leyes cuánticas, pero la llamada constante cuántica, que gobierna semejantes fenómenos, es muy pequeña: tiene nada menos que 27 ceros después del punto decimal. Pero para estas bolas, sin embargo, la constante es muchísimo mayor, próxima a la unidad; así puede usted contemplar fenómenos que la ciencia solo consiguió descubrir aplicando métodos de observación muy sensibles y rebuscados --al llegar a este punto el profesor se quedo unos instantes reflexionando.
-No es mi intención criticar- siguió diciendo-, pero quisiera saber de donde salieron estas bolas. Estrictamente hablando, no pueden existir en nuestro mundo, por que todos los cuerpos comprendidos en el poseen la misma constante cuántica muy pequeña.
-A lo mejor las trajeron de otro mundo- propuso el sr. Tompkins-. Pero el profesor no quedo conforme y siguió con aire suspicaz.
-Habrá notado usted- prosiguió- que las bolas "se despliegan". O sea que su posición sobre la mesa no es del todo definida. En realidad, es imposible señalar exactamente la posición de una bola: lo más que puede decirse es que determinada bola esta "aquí en su mayor parte" y "el resto en otros lugares".
-Lo cual es extrañísimo- murmuró el sr. Tompkins.
- Por el contrario- insistió el profesor-, es de lo más natural, puesto que lo mismo sucede en todo momento a cualquier cuerpo material. Lo que pasa es que , a causa del pequeño valor de la constante cuántica y la tosquedad de los métodos de observación, la gente no advierte la incertidumbre, lo cual lleva a la errónea conclusión de que la velocidad y la posición son magnitudes definidas. En realidad, ambas son indefinidas hasta cierto punto, y al definir una con precisión creciente, la otra se "dispersa" cada vez mas, haciéndose mas incierta. Precisamente es la constante cuántica la que gobierna la relación entre estas dos incertidumbres. Mire usted: voy a poner límites a la posición de esta bola, encerrándola en un triángulo de madera.
En cuanto la bola quedo encerrada, la superficie interior del triángulo se lleno enteramente con el lustre del marfil.
-Vea! - dijo el profesor-. Definí la posición de la bola limitándola a las dimensiones del triángulo, solo unos cuantos centímetros. Y esa conduce a una considerable incertidumbre en la velocidad. La bola se esta moviendo muy de prisa dentro del triángulo.
-Es posible detenerla? - pregunto el sr. Tompkins.
-No. Sería físicamente imposible. Cualquier cuerpo en un espacio limitado posee cierto movimiento: el "movimiento del punto cero", como decimos los físicos. Es el caso, por ejemplo, del movimiento de los electrones en cualquier átomo.
El sr. Tompkins contemplaba agitarse la bola en su encierro, como un tigre enjaulado, cuando sucedió algo inesperado: la bola se "escapo" a través de la pared del triángulo, y un instante después corría hacia la esquina opuesta de la mesa. Lo raro del caso es que no saltó sobre la pared de madera, sino que la atravesó, sin levantarse de la mesa.
-Ahí tiene- dijo el sr.Tompkins-. Su "movimiento del punto cero" se ha escapado. También eso esta en las reglas?
-No faltaría más. Se trata, es verdad, de una de las consecuencias más interesantes de la teoría cuántica. Es imposible mantener un objeto encerrado mientras tenga energía suficiente para correr después de atravesar la pared. Siempre acabara por "escaparse".
-Entonces no volveré jamás al zoológico- dijo el sr. Tompkins con decisión, mientras su vivida imaginación le presentaba un cuadro aterrador de tigres y leones "cruzando" las paredes de sus jaulas. Y en seguida sus pensamientos tomaron otro rumbo: se imagino un coche, perfectamente resguardado en un garaje, saliendo por la pared, como un viejo fantasma medieval.
-Cuanto tiempo tendría que esperar para que un coche de acero ordinario ( no de la materia de estas bolas ) "atravesara", digamos, la pared de un garaje de ladrillo? -pregunto al profesor-. Me encantaría verlo!
El profesor hizo algunos rápidos cálculos mentales y respondió al fin:
-Aproximadamente harían falta digamos unos 1 000 000 000 000 000 de años.
El sr. Tompkins estaba acostumbrado a las grandes cifras de las cuentas bancarias, pero perdió el numero de ceros mencionados por el profesor. En cualquier caso, bastaban para no tener que preocuparse por la huida del coche.
-Supongamos que me creo todo lo que usted dice. No puedo concebir, sin embargo, como podrían observarse estas cosas sin las bolas que tenemos aquí.
-Objeción muy razonable- admitió el profesor-. No he tenido la intención de decir que los fenómenos cuánticos pudieran observarse en los grandes objetos que manejamos en la vida ordinaria. Lo que pasa es que los efectos de las leyes cuánticas son mucho más apreciables en las masas diminutas, como los átomos y electrones. En estas partículas los efectos cuánticos son tan importantes, que la mecánica corriente resulta del todo inaplicable. La colisión entre dos átomos se parece muchísimo al choque de las bolas que vimos hace un momento, y el movimiento de los electrones de un átomo corresponde de cerca al "movimiento del punto cero" que mostraba la bola de billar cuando la encerré en el triángulo de madera.
-Y los átomos escapan del garaje muy a menudo?
-Si, por cierto. Indudablemente usted habrá oído hablar de los cuerpos radiactivos, cuyos átomos se desintegran espontáneamente, emitiendo partículas velocísimas. Un átomo así, o mejor dicho, su parte central, el núcleo, es análogo a un garaje lleno de coches, o sea partículas. Y esas partículas escapan atravesando las paredes del núcleo; a veces no están dentro ni un segundo. En semejantes núcleos los fenómenos cuánticos están verdaderamente a la orden del día!
El sr. Tompkins, cansado de esta larga exposición, miraba distraídamente a su alrededor. Un gran reloj colocado en un rincón atrajo su atención. El largo y anticuado péndulo oscilaba sosegadamente de izquierda a derecha.
-Veo que le interesa el reloj -intervino el profesor-. Es otro mecanismo no del todo corriente, pero hoy en día esta pasado de moda. Este reloj da una idea de como se describían al principio los fenómenos cuánticos. El péndulo esta dispuesto de tal forma que su amplitud solo puede recibir incrementos finitos. Pero actualmente todos los relojeros prefieren los péndulos patentados, de despliegue.
-Como me gustaría entender estas cosas tan complicadas -suspiro el sr. Tompkins.
-Muy bien -repuso el profesor-yo entre en esta taberna por que lo vi a usted por la ventana cuando me dirigía a dictar mi conferencia sobre la teoría cuántica. Ya no puedo quedarme mas tiempo si es que no quiero llegar tarde a mi conferencia. No viene usted?
-Claro que si! -exclamo el sr. Tompkins.
El gran auditorio estaba, como siempre, atestado de estudiantes, y el sr. Tompkins pudo tenerse por afortunado cuando halló donde sentarse en un escalón.

Gamow, George., 1985. El breviario del señor Tompkins : En el país de las maravillas. La Investigación del átomo (Fondo de Cultura Económica : México)


R. Delaunay

sábado, junio 20, 2009

Yosoy

YOSOY

Soy isla
soy muro
soy átomo
soy una barrera de piel sin poros
soy el agujero de un agujero
soy la quemadura central que avanza
soy la ciudad vacía
a la que uno asciende entrando
soy pérdida encontrada
soy palabra sin voz
soy tangencia fortuita
soy solemne soledad
soy una deseperanza verde
soy un nudo en la garganta
soy la extrañeza ante el mundo
soy un gran bucle enredado
soy cuarto sin ventana
soy secreto sin llave
soy hermético silencio
soy silencioso no ser
soy laberinto sin salida
soy muro
soy isla
soy átomo
soy nada
soy yo
Laia Blanch




miércoles, junio 10, 2009

Procesos y causalidad...









by








Those who make causality one of the original uralt elements in the universe or one of the fundamental categories of thought ¾ of whom you will find that I am not one ¾ have one very awkward fact to explain away. It is that men's conceptions of a cause are in different stages of scientific culture entirely different and inconsistent. The great principle of causation which, we are told, it is absolutely impossible not to believe, has been one proposition at one period in history and an entirely disparate one at another is still a third one for the modern physicist. The only thing about it which has stood... is the name of it.
Charles Sanders Peirce, Reasoning and the Logic of Things
The attempt to "analyze" causation seems to have reached an impasse; the proposals on hand seem so widely divergent that one wonders whether they are all analyses of one and the same concept.







Abstract:

In modern physics, the fundamental laws of nature are expressed in continuous systems of partial differential equations. Yet the words and concepts that people use in talking and reasoning about cause and effect are expressed in discrete terms that have no direct relationship to the theories of physics. As a result, there is a sharp break between the way that physicists characterize the world and the way that people usually talk about it. Yet all concepts and theories of causality, even those of modern physics, are only approximations to the still incompletely known principles of causation that govern the universe. For certain applications, the theories proposed by philosophers, physicists, and engineers may be useful approximations. Even "commonsense" theories that have never been formalized can be adequate guides for people to carry on their daily lives. To accommodate the full range of possible theories, whether formal or informal, scientific or rule of thumb, this paper proposes a continuum of law-governed processes, which bridge the gap between a totally random chaos and a totally predictable determinism. Various theories of causality can be interpreted according to the kinds of laws they assume and the tightness of the constraints they impose.




Contents:




1. Thinking and Reasoning about Causality




2. Continuous Processes
3. Discrete Processes
4. Procedures and Process Types
5. Reasoning about Causality
6. Lattice of Theories
7. Efficient Cause, Final Cause, and Chance
References








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