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viernes, abril 23, 2010

las líneas que hacen temblar


Poema

Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores
blanquísimos donde se juegan las fuentes
de la luz,
te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza
de cicatriz,
voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y
cintas que dormían en la lluvia.
No quiero que tengas una forma, que seas
precisamente lo que viene detrás de tu mano,
porque el agua, considera el agua, y los leones
cuando se disuelven en el azúcar de la fábula,
y los gestos, esa arquitectura de la nada,
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te
dibujo,
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese
pelo lacio, esa sonrisa.
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino
es también la luna y el espejo,
busco esa línea que hace temblar a un hombre en
una galería de museo.
Además te quiero, y hace tiempo y frío.

Julio Cortázar

lunes, mayo 11, 2009

Viaje por los Bardos

PRIMER BARDO

Oh, amigo
El tiempo camina hacia ti para buscarte nuevos planos de la realidad.
Tu ego y tu nombre están en el juego de acabar.
Estas poniéndote enfrente de la Luz Clara.
Tú estás experimentando en esta realidad.
En el estado de libertad del ego donde todas las cosas son como un cielo vacío sin nubes.
Y el intelecto desnudo y limpio es como un trasplante vacío.
En este momento conoce por ti mismo y habita en este estado.
Lo que es llamado muerte del ego está viniendo hacia ti.

Recuerda:
Esta es la hora de la muerte y renacimiento.
Aprovecha de esta muerte temporal para obtener el perfecto estado.
Ilumínate.
Concentrado en la unidad de todos los seres vivientes.
Mantenido sobre la Luz Clara.
Usalo para alcanzar el entendimiento y el amor.
Si tú no puedes mantener la felicidad de la iluminación y si tú estás deslizándote dentro del contacto del mundo exterior.

Recuerda:
Las alucinaciones que puedes experimentar ahora, las visiones e introspecciones te enseñarán mucho sobre ti mismo y el mundo.
El velo de la rutinaria percepción será cambiado en tus ojos.
Recuerda la unidad de todas las cosas vivientes.
Recuerda la gloria de la luz clara.
Déjate guiar a través de tu nueva vida que viene.
Déjate guiar a través de las visiones de esta experiencia.
Si te sientes confuso, invoca la memoria de tus amigos y de tus maestros.
Trata de alcanzar y conservar la experiencia de la luz clara.

Recuerda:
La luz es la energía vital.
La llama sin fin de la vida.
Un ondulante y siempre cambiante torbellino de color puede apoderarse de tu visión.
Esta es la incesante transformación de la energía.
El proceso vital.
No temas.
Entrégate a él.
Únete.
Forma parte de ti.
Tú eres parte de él.

Recuerda también:
Más allá de la continua y fluyente electricidad de la vida es la última realidad.
El Vacío.
Tu propio saber, formado en la no-posesión de forma o color, es naturalmente vacío..
La realidad final.
El Todo bondad.
El Todo paz.
La Luz.
Resplandeciente.
El movimiento es el fuego de vida desde el cual todo viene.
Únete.
Forma parte de ti.
Más allá de la luz de la vida es el pacífico silencio del Vacío.
La quieta felicidad más allá de todas las transformaciones.
La sonrisa de Buda.
El Vacío no es la nada.
lnobstruido, brillando, conmoviendo, feliz.
El vacío es principio y final él mismo.
Consciencia de diamante.
El Todo Bondad Buda.
Tu propia consciencia, brillando, vacía e inseparable
No-pensamiento, no-visión, no-color, es vacío
El intelecto brillando y lleno de felicidad y silencioso. Este es el estado de perfecta iluminación.
Tu propia consciencia, brillando, vacía el inseparable del gran cuerpo resplandeciente,
no tiene nacimiento, ni muerte.
Es la inmutable luz que los tibetanos llaman Buda Amitabha.
El saber de la no-forma comenzando.
Conocido esto es suficiente.
Reconocer el vacío de tu propia consciencia para ser dominio de Buda
Permanece en este reconocimiento y tú mantendrás el estado de la divina mente de Buda.


Segundo Bardo

Recuerda:
Ahora vas a experimentar tres Bardos.
Tres estados de la pérdida del yo.
Primero aparece la clara luz de la realidad.
Vienen fuego los juegos de alucinaciones fantásticamente variados.
Más adelante encontrarás el estado de reentrada.
De volver a tener un yo.
Oh, amigo.
Puede ser que tu experiencia sea de trascendencia del yo, la salida de tu antiguo propio yo.
Pero tú no eres el único.
A todos les llega alguna vez.
Eres afortunado al tener gratuitamente esta experiencia de renacimiento que se te ofrece.
No te apegues con esa debilidad a tu viejo Yo.
Incluso si te apegas a tu mente, ya has perdido el poder de mantenerla.
Por la lucha no podrás conseguir nada en este mundo alucinatorio.
No te apegues.
No seas débil.
Cualquiera que sea el miedo o terror que te embargue
No olvides estas palabras.
Introduce su significado en tu corazón.
Sigue adelante.
Aquí mismo está el secreto vital del conocimiento.

Recuerda, oh amigo:
Cuando el cuerpo y la mente se separan, experimentas una rápida visión de la verdad pura, sutil, radiante, brillante.
Vibrante, gloriosa.
No temas.
Esta es la radiación de tu verdadera naturaleza.
Reconócelo.
Desde la niebla de esta radiación viene el sonido natural de la realidad.
Reverberando igual que mil truenos simultáneos.
Este es el sonido natural del proceso de tu vida.
Por tanto no te asustes.
No te aterrorices.
No tengas miedo.
Para ti es suficiente saber que estas apariciones son
las formas de tu propio pensamiento.
Si no reconoces tus propias formas de pensamiento.
Si olvidas tu preparación.
Las luces te deslumbrarán.
Los sonidos te atemorizarán.
Los rayos te aterrorizarán
La gente a tu alrededor te confundirá
Recuerda la llave de las enseñanzas
Oh, amigo.
Estos reinos no vienen de algún lugar exterior a tu ego.
Vienen de tu interior y brillan sobre ti.
Tampoco las revelaciones vienen de ningún otro lugar.
Existen desde la eternidad dentro de las facultades tu propio intelecto.
Reconoce que son de esta naturaleza.
La llave de la iluminación y de la serenidad durante
el período de diez mil visiones es simplemente ése:
Descanso, relax.
Únete a él.
Acepta encarecidamente las maravillas de tu creatividad.
No te apegues ni estés asustado.
Ni atraído ni repelido.
Sobre todo, no hagas nada sobre las visiones.
Existen solamente dentro de ti.

La fuente

(Ojos cerrados, estímulos externos ignorados)

Oh, bien nacido, escucha con cuidado:
La energía radiante del origen,
semilla de la que vienen todas las formas vivientes brota hacia afuera y golpea contra ti con una luz tan brillante que tú apenas podrás mirar.
No te asustes.
Esta es la Energía del Origen que ha estado radiando billones de años.
Siempre manifestándose en otras formas.
Acéptala.
No intentes intelectualizarla.
No juegues con ella.
Fúndete con ella.
Déjala fluir a través de ti.
Piérdete con ella.
Fúndete en el Halo de Luz de arco Iris.
En el corazón de la lanza de la energía.
Obtén el dominio de Buda en el reino central.


Síntomas físicos

Oh amigo, escucha con atención.
Los síntomas corporales que tú estás sintiendo no son efecto químico.
Ellos indican que tú estás luchando contra el conocimiento
de sentimientos que sobrepasan tu experiencia normal.
Tú no puedes controlar estas ondas universales de energía.
Deja que los sentimientos se fundan todos sobre ti.
Hazte parte de ellos.
Permítete a ti mismo latir con las vibraciones de tu alrededor
Relájate.
No luches.
Tus síntomas desaparecerán tan pronto como todo
rastro de ego concentrado, esforzándose, desaparezca.
Acéptalos como el mensaje del cuerpo.
Dales la bienvenida.
Goza de ellos.


El fluir interno de procesos arquetípicos

(Ojos cerrados, estímulos externos ignorados, aspectos intelectuales)

Oh bien nacido, escucha con atención:
El fluir de la vida está girando a través de ti
Una demostración infinita de formas y sonidos puros.
Deslumbrantemente brillante.
Siempre cambiante
No intentes controlarla
Fluye con ella
Experimenta los antiguos mitos cósmicos de creación y manifestación
No intentes comprender
Hay muchísimo más tiempo para esto más tarde
Fúndete con ella
Déjala fluir a través de ti
No hay necesidad de actuar o pensar
Se te están enseñando las grandes lecciones de evolución, creación y reproducción.
Si tú intentas retenerlo, puedes caer en mundos infernales
y sufrir intolerable miseria creada por tu propia mente.
Evita jugar a interpretaciones
Evita pensar, hablar o hacer
Ten fe en la corriente de la vida
Confía en tus compañeros en esta acuosa jornada
Fúndete en la Luz de Arco Iris
En el Corazón del Río de las formas creadas
Obtén el dominio de Buda en el Reino preeminentemente feliz


La corriente del fuego de la unidad interna

(Ojos cerrados, estímulos externos ignorados, aspectos emocionales)

Oh bien nacido, escucha con atención:
Estás fluyendo hacia fuera y hacia dentro de la fluida unidad de la vida
El éxtasis del fuego orgánico te abrasa todas las células
Las duras, secas, frágiles cascadas de tu ego están lavándose en el infinito mar de creaciones
Fluye con ella
Siente el pulso del corazón del sol
Deja que el rojo Buda Amitabha barra a lo largo de ti.
No temas el éxtasis
No resistas la corriente
Recuerda, todo el exultante poder viene de dentro
Confía en la fuerzamarea arrastrándote dentro de la unidad con todas las formas vivientes
Deja que tu corazón estalle en el amor por toda la vida
Deja que tu sangre caliente chorree hacia fuera dentro del océano de toda la vida
No estés atado al poder estático
El viene de ti.
Déjalo fluir
No Intentes apresar tus viejos temores corporales.
Deja que tu cuerpo se funda con el flujo caliente.
Deja que tus raíces se sumerjan dentro del cuerpo de la vida caliente
Flota en el mar del Arco Iris
Consigue el dominio de Buda en el reino llamado
AMOR EXULTANTE.


La estructura de la onda vibración de las formas externas
(Ojos abiertos, gran interés en el estímulo externo visual, intelectuales)

Oh bien nacido, escucha con atención:
En este punto te puedes dar cuenta de la estructura
en formas de ondas del mundo que te rodea.
Todo lo que tú ves se disuelve en vibraciones de energía
Mira fijamente y te darás cuenta del baile eléctrico de la energía
Ya no hay cosas ni personas sino solo el movimiento directo de partículas
Tu conciencia ahora dejará tu cuerpo y se introducirá en el río de ondas rítmicas.
No hay necesidad de hablar ni de acción
Deja que tu cerebro se convierta en un receptor de las radiaciones
Todas las interpretaciones son producto de tu mente.
Quítatelas de encima.
No tengas miedo.
Maravíllate en la fuerza natural de tu propio cerebro
La sabiduría de tu propia electricidad
Estate quieto y espera
A medida que el mundo tridimensional se deshace,
puedes sentir pánico
Te puedes sentir apegado por el pesado
y aburrido mundo de los objetos que ahora estás dejando.
En este momento, no te asustes de la trasparente, radiante, cegadora onda de energía
Deja que tu intelectualidad descanse
No tengas miedo de los rayos pegajosos de la luz de la vida
la estructura básica de la materia, la forma básica de la comunicación en ondas.
Atiende quietamente y recibe el mensaje
Ahora tendrás la experiencia directa de la revelación de las formas primarias.


Las ondas vibratorias de la unidad externa

(Ojos abiertos, gran interés por el estímulo exterior tal como las luces, o los movimientos, aspectos emocionales)

Oh bien nacido, escucha atentamente:
Estás experimentando la unidad de todas las formas vivientes
Si la gente te parece hecha de goma y sin vida, como muñecos de plástico,
No te asustes
Esto sólo es un esfuerzo de tu ego para mantener su identidad separada.
Permítete sentir la unidad de todo, mézclate con el mundo alrededor tuyo
No tengas miedo
Disfruta el baile de los muñecos, los crea tu propia mente
Relájate y siente el éxtasis de las vibraciones de energía atravesándote
Disfruta la completa unidad de la materia y la vida
La luminosidad radiante es un reflejo de tu propia conciencia
Es un aspecto de tu naturaleza divina
No te sientas adherido a tu antiguo ser humano
No estés alarmado por los nuevos y extraños sentimientos que estás teniendo
Si ahora te sientes atraído por tu ser antiguo
Volverás para otra etapa del juego existencial
Ten confianza y mantente sin temor
Te mezclarás en el corazón del sagrado Ratnasambhava
En un halo de luz arco iris
Y conseguirás liberación en el dominio dotado de gloria


El circo de la retina

Oh bien nacido escucha atentamente:
Estás ahora percibiendo el baile mágico de las formas
Dibujos estáticos y caleidoscópicos explotan a tu alrededor
Todas las formas posibles aparecen vivas delante de tus ojos
El circo de la retina
El incesante juego de los elementos
Tierra, Agua, Aire, Fuego.
En forma y manifestaciones que siempre cambian
Deslumbrándote con su complejidad y variedad
Relájate y disfruta el río de movimiento
No te apegues a ninguna visión ni revelación
Deja que todo pase a través de ti
Si te vienen experiencias molestas
Deja que te pasen como lo demás
No luches contra ellas
Todo viene desde dentro de ti
Esto es la gran lección en creatividad y poder del cerebro
Liberado de sus estructuras aprendidas.
Deja que la cascada de imágenes y asociaciones te lleve donde quiera
Medita calmadamente sobre el conocimiento
de que estas visiones son emanaciones de tu propia conciencia.
De esta manera puedes obtener conocimiento propio y liberarte.


El teatro mágico

Oh, bien nacido, escucha atentamente:
Estás ahora en el teatro mágico de los héroes y los demonios
Figuras mitológicas y superhumanas
Demonios, diosas, guerreros celestiales, gigantes.
Angeles, Bodisadvas, enanos, cruzados.
Duendes, demonios, santos, brujos, extraterrestres.
Espíritus infernales, duendecillos, caballeros y emperadores.
El DiosLoto de la danza
El gran hombre viejo, la divina criatura,
El trampista, el metamorfo,
El adiestramonstruos,
La madre de las diosas, la bruja.
El dios de la luna, el errante.
La totalidad del divino teatro de figuras representando el cenit de la sabiduría humana
No tengas miedo de ellos
Están dentro de ti
Tu propia inteligencia creativa es el mago reinante sobre ellos
Reconoce a las figuras como aspectos de ti mismo
Toda la fantástica comedia se halla en ti
No te sientas adherido a las figuras
Acuérdate de las enseñanzas
Aún puedes conseguir la liberación


Visiones coléricas

Oh noblemente nacido, escucha cuidadosamente:
Tú eras incapaz de mantener la perfecta Luz Clara o el primer Bardo
Reconócelas
Ellas son tus propias reflexiones hechas visibles y audibles
Ellas son producto de tu propia mente retrocedido hacia el muro
Ellas indican que tú estás cerrado a la liberación
No las temas
Ningún daño puede venirte de estas alucinaciones
Ellas son tus propios pensamientos con aspecto atemorizante
Son viejos amigos
Dales la bienvenida. Fúndete con ellas, vuelve a ellas
Piérdete tú mismo en ellas.
Ellas son tuyas.
Cualquier cosa por muy aterradora y extraña que tú veas.
Recuerda por encima de todo que viene de dentro de ti.
Manténte sobre este conocimiento
Tan pronto como reconozcas eso, obtendrás liberación
Si no lo reconoces
Torturas y castigo se seguirán
Pero esto son también radiaciones de tu propio intelecto
Son inmateriales
El vacío no puede dañar al vacío
Ninguna de las pacíficas o coléricas visiones
Demonios bebedores de sangre, máquinas,
Monstruos o diablos
Existen en realidad
Solo dentro de tu cráneo
Esto disipará tu miedo.


Tercer Bardo

Instrucciones preliminares

Oh. escucha bien
Tú estás ahora ingresando en el tercer bardo
Antes mientras experimentabas las pacíficas y coléricas visiones del segundo Bardo
Tú no podías reconocerlo
A través del miedo te quedabas inconsciente
Ahora mientras te recobras
Tu conciencia se alza
Como una trucha brincando hacia adelante,
fuera del agua luchando por su forma original
Tu ego anterior ha comenzado a operar otra vez
No te esfuerces por descifrar cosas
Si por la flaqueza estás atraído a actuar y pensar
Tú quieres vagar en medio del mundo del fuego de la existencia
Y padecer dolor
Relaja tu intranquilo espíritu
Oh... tú has sido incapaz de reconocer las formas arquetípicas del segando Bardo
Tú has bajado hasta ahora
Ahora, si tú deseas ver la verdad
Tu mente debe descansar sin distracción
No hay nada que hacer, nada en que pensar
Flota hacia el noobscuro, primordial brillante, estado vacío de tu intelecto
En este camino tu obtendrás liberación
Si eres incapaz de relajar tu mente
Medita en tus amigos
Piensa en ellos con profundo amor y confianza
Como sobreobscureciendo la corona de tu cabeza
Esto es de gran importancia
No te distraigas

Oh...,
Tú puedes sentir el poder de realizar proezas
De percibir y comunicar con poder extrasensorial
De cambiar forma, tamaño y número
De atravesar espacio y tiempo instantáneamente
Estas sensaciones viven a ti naturalmente
Sin ningún método por tu parte
No las deseas
No trates de ejercitarlas
Reconócelas como señal de que estás en el tercer
Bardo
En el período de reentrada en el mundo normal

Oh ...
Si no has entendido lo mencionado
En este momento
Como resultado de tu propio juego mental
Espantosas visiones pueden venir
Ráfagas de viento y ráfagas heladas
Zumbidos y chasquidos de la maquinaria de control
Simulando risas
Tú puedes imaginar terror produciendo observaciones:
«Culpable», «estúpido», «inadecuado», «sucio»,
Tales mofas imaginadas y pesadillas paranoicas
Son los restos del egoísta egodominando, juegojugando.
No las temas
Son tus propios productos mentales
Recuerda que estás en el tercer Bardo
Tú estás luchando por entrar en la densa atmósfera del juego de la existencia rutinaria,
Deja a esta reentrada ser suave y lenta
No trates de usar fuerza o poder de voluntad.

Oh…,
Como tú eres conducido aquí y allá por los siempre movientes vientos del Karma
Tu mente, no teniendo lugar para descansar o enfocarse
Es como una pluma lanzada por el viento
O como un jinete en el caballo o aliento
Incesantemente o involuntariamente tu errarás llamado en la desesperación por tu viejo ego.
Tu mente corre hasta que estás exhausto y miserable
No te detengas en estos pensamientos
Conoce el descanso en estado inmodificado
Medita en la unidad de toda energía
Así tú serás libre de dolor, terror y confusión

Oh ...,
Tú puedes sentirte confuso y desorientado
Tu puedes estar asombrado de tu conducta
Tú puedes mirar a tus compañeros viajeros y amigos
y darte cuenta de que no pueden entenderte
Tú puedes pensar: Yo estoy muerto.. Qué haré..
Y sentir gran miseria
Sólo como un pez arrojado fuera del agua sobre ascuas al rojo
Tú puedes asombrarte de que nunca volverás
Lugares familiares, parientes, la gente que te conoce se te aparece como en un sueño
O a través de un vidrio oscuro
Si tú estás viendo semejantes experiencias
Pensando no será de ninguna utilidad
No trates de explicar
Este es el resultado natural de tu propio programa mental
Tales sensaciones indican que estás en el tercer bardo
Confía en tu guía
Confía en tus compañeros
Confía en el misericordioso Buda


Medita calmadamente sin distracción.

Oh....
Tú puedes ahora sentir como si estuvieras oprimido
y estrujado
Como entre rocas y peñascos
O como dentro de una jaula o prisión
Recuerda:
Estas son señales de que tú estás intentando forzar un retorno a tu ego
Puede ser una opaca, luz gris .
Estas son señales del tercer Bardo
No luches por retornar
La reentrada sucederá por sí misma
Reconoce donde estás
El reconocimiento te guiará a la liberación


Las visiones de reentrada

Oh....
Tú no has entendido lo que está sucediendo
Hasta ahora has estado buscando por tu pasada personalidad
Incapaz de encontrarla, puedes empezar a sentir que nunca serás el mismo otra vez
Que volverás como una persona cambiada
Entristecido por esto sentirás pena de ti mismo
Vas a tratar de encontrar tu ego, alcanzar el control,
De este modo pensando, te asombrarás aquí y allí
Incesantemente y distraídamente
Diferentes imágenes de tu mismo futuro serán vistas por ti
La que te obsesiona la verás más claramente
El arte especial de estas enseñanzas es particularmente importante en este momento.
Cualquier imagen que veas.
Medita acerca de ella como viniendo de Buda
Este nivel de existencia también existe en Buda
Este es un arte sumamente profundo
Te. hará libre de tu presente confusión
Medita acerca (nombre del ideal protector) tanto como puedas
Visualízale como una forma producida por un mago
Entonces deja su imagen disolverse
Empezando por las extremidades
Hasta que nada sea visible
Ponte en un estado de claridad y vacío
Habita en este estado por un rato
Medita ahora una vez más en tu ideal protector
Una vez más en la Luz Clara
Haz esto alternativamente
Después deja a tu propia mente disolverse también gradualmente
Donde quiera que el aire penetra, la conciencia penetra
Donde quiera que la conciencia penetra, el sereno
éxtasis penetra
Habita tranquilamente en el increado estado de serenidad
En este momento es renacimiento de las paranoias será evitado
La perfecta iluminación será conseguida


Para toda influencia determinante del pensamiento

Oh....
Puedes ahora experimentar alegría momentánea
seguida de pena momentánea de gran intensidad
Como el tensarse y relajarse de una catapulta
Irás a través de agudas oscilaciones de humor
Todo determinado por el Karma
No te aferres a las alegrías ni te enfades con las penas
Las acciones de tus amigos pueden evocar enfado o pena en ti.
Si te enfadas o te deprimes
Tendrás una experiencia infernal
No tiene importancia lo que la gente haga
Ningún pensamiento empañado puede surgir
Medita acerca del amor hacia ellos
Frecuentemente en este estado de la sesión Sólo estarás un segundo lejos de la descubierta del cambio alegre de Tu vida;
Recuerda que cada uno de tus, compañeros es Buda consigo mismo
Tu mente ahora, sin tener donde enfocarse o fuerza interrogadora,
Siendo luz y moviéndose continuamente.
Todos los pensamientos que se te ocurran
Positivos o negativos
Ejercerán gran poder
Tú estás extremadamente receptivo
Por lo tanto no pienses en cosas egoístas
Recuerda tu preparación para el viaje
Muestra pura para afección y humilde fe
A través de la ausencia de estas palabras el recuerdo vendrá
El recuerdo será seguido del reconocimiento y la liberación


Para el juicio de las visiones

Oh, si estás experimentando una visión de juicio y culpa
Escucha atentamente
Estás sufriendo esto porque es el resultado de tu mísero juego mental
Tu Karma
Nadie está haciendo nada
Tu mente está creando el problema
Por lo tanto flota en la meditación
Acuérdate en tus formas en las que crees
Acuérdate las enseñanzas de este manual
Acuérdate de la amigable presencia de tus compañeros
Si no sabes como meditar
Concéntrate en un objeto o sensación
Tómalo (dad al que se preocupa un objeto)
Concéntrate en la realidad de ese objeto
Reconoce la ilusoria naturaleza de existencia y fenómeno
Este momento es de gran importancia
Si estás distraído ahora te costará salir del cenagal de la miseria
Hasta ahora las experiencias del Bardo han venido a ti y no las has reconocido
Has estado distraído
En este período has experimentado todo el miedo y todo el terror
Aunque siempre con éxito hasta aquí
Puedes reconocer y obtener liberación aquí
Tu sesión puede llegar a ser estática y reveladora
Si tú no sabes como meditar, recuerda (ideal de la persona)
Recuerda a tus compañeros Recuerda este manual
Piensa en todos esos miedos y terroríficas apariciones como perteneciendo tu propio ideal,
como el uno misericordioso
Son pruebas divinas
Recuerda tu guía
Repite los nombres una y otra vez aunque siempre decaigan
No serás dañado


Las visiones sexuales

En este momento puedes ver visiones de parejas juntas
Tú estás convencido que a tu alrededor ocurre una orgía
Deseo y expectación se apodera de ti que la acción sexual te espera
Cuando estas visiones ocurran
Recuerda, retente a ti mismo de acción o de apego
Humildemente ejercita tu fe
Flota en la corriente
Confía fervientemente en el proceso
Meditación y confianza en la unidad de la vida son las llaves
Si tratas de entrar en tu vieja personalidad por que eres atraído o rechazado
Si quieres unirte a la orgía que estás alucinando
Renacerás a un nivel animal
Experimentarás deseo posesivo y celos
Sufrirás estupidez y miseria
Si deseas evitar esas miserias
Escucha y reconoce
Rechaza los sentimientos de repulsión o atracción
Recuerda que el descendente esfuerzo contrario a la iluminación es fuerte en ti
Medita sobre la unidad con tus compañeros de viaje
Abandona los celos
Ni atracción ni repulsión por tus alucinaciones sexuales
No vagarás en la miseria largo tiempo
Repítete estas palabras a ti mismo
Y medita sobre ello




Cuatro métodos de prevención de la entrada
I. Meditación sobre el Buda

Oh.... tranquilamente medita sobre tu figura protectora
Ella es como un reflejo de la luna en el agua
Es aparente, todavía, noexistente
Como una ilusión producida por la magia
Si tú no tienes una figura especial protectora
Medita sobre el Buda o sobre mi
Con esto en la mente medita tranquilamente
Entonces, originándose la visualizadora forma de tu protector ideal
Se disuelve desde las extremidades
Medita sin ninguna idea hecha, sobre La Clara Luz
Vacío
Este es un arte muy profundo
Por virtud de ello el renacimiento es aplazado
Una mayor iluminación futura es segura.


II. Meditación sobre buenos juegos

Tú estás vagando ahora por e! tercer Bardo
Como una señal de esto mira tu espejo y tu no verás tu rostro normal
En este momento tú debes hacer simple resolución en tu mente
Esto es muy importante
Es como dirigir la carrera de un caballo con el uso de los riñones
Todo lo que tú desees sucederá


III. Meditación sobre la ilusión

Si aún estás bajando te has liberado
Medita como sigue:
Las actividades sexuales, manipulación de la maquinaria,
la simulación de risa, sonidos esporádicos y apariciones terroríficas,
En verdad estos fenómenos son en naturaleza ilusiones
Sin embargo pueden aparecer en verdad ellos
Son irreales y falsos
Son como sueños y apariciones
No permanentes, no fijas
¿Qué ventaja hay en apegarse o tener miedo de ellas?
Todo son alucinaciones de tu mente
Tu mente misma no existe
Por lo tanto, ¿por qué existen ellas?
Solo tomando estas ilusiones por algo real tú navegarás alrededor de esta confusa existencia
Todas son como sueños, como ecos
Como ciudades de nubes
Como espejismos, como formas relajadas
Como fantasmagorías
La luna vista en el agua
No son reales ni un momento
Manteniéndote firme agudamente en esta línea de pensamiento
La creencia de que ellas son reales es disipada
Y la liberación es alcanzada


IV. Meditación sobre el vacío

Todas las substancias son parte de mi propia consciencia.
Esta consciencia es vacía, increada, y no cesante,
Meditando así,
Deja descansar la mente en el increado estado
Como el llover de agua sobre agua
La mente debe ser dejada en su propia postura fácil mental
En su natural inmodificada condición clara y vibrante
Manteniendo este relajado, increado estado de la mente
El renacimiento en la rutina juego realidad es seguro evitado
Medita sobre esto hasta que tú seas ciertamente libre


Para después escoger la personalidad

Escucha:
Es casi tiempo de volver
Haz la selección de tu futura personalidad de acuerdo con las mejores enseñanzas
Escucha bien:
Las señales y características del nivel de existencia a venir.
Aparecerán ante ti en señales premonitorias.
Reconócelas
Cuando encuentres que tú has vuelto a la realidad
Intenta seguir las deliciosas agradables visiones
Evita las desagradables y oscuras
Si vuelves en pánico, un espantoso estado seguirá.
Si te esfuerzas por escapar a las oscuras lóbregas visiones,
Un estado infeliz seguirá.
Si tu vuelves en resplandor, un feliz estado seguirá.
Tu estado mental ahora, afectará su posterior nivel de ser
Lo que escojas.
Escoge imparcialmente
Sin atracción ni repulsión.
Entra en el juego existencia con buena gracia
Voluntariamente y libremente
Permanece tranquilo
Recuerda estas enseñanzas

Bardo Thodol (Libro Tibetano de los muertos), Padmasambhava











Si he de vivir


Si he de vivir sin ti, que sea duro y cruento,
la sopa fría, los zapatos rotos, o que en mitad de la opulencia
se alce la rama seca de la tos, ladrándome
tu nombre deformado, las vocales de espuma, y en los dedos
se me peguen las sábanas, y nada me dé paz.
No aprenderé por eso a quererte mejor,
pero desalojado de la felicidad
sabré cuánta me dabas con solamente a veces estar cerca.
Esto creo entenderlo, pero me engaño:
hará falta la escarcha del dintel
para que el guarecido en el portal comprenda
la luz del comedor, los manteles de leche, y el aroma
del pan que pasa su morena mano por la hendija.

Tan lejos ya de ti
como un ojo del otro,
de esta asumida adversidad
nacerá la mirada que por fin te merezca.

Julio Cortázar
Salvo el crepúsculo, Buenos Aires, 1996

sábado, mayo 02, 2009

¿Encontraría al Mago?


A veces, encontramos sin buscar. Vamos atraídos por algo más fuerte que la razón, de manera casi mágica, hacia aquello que debe estar en nuestras manos. Como una suerte de conspiración cósmica, los libros, los objetos, las situaciones y las personas aparecen en los lugares más insospechados y en los momentos más extremos. Las pruebas de la vida llegan sin avisar y, después o durante estos momentos, también llegan las lecciones. Definitivamente, las casualidades no existen...como si unas manos invisibles trenzaran con infinita paciencia una tupida red, como si alguna inalcanzable Penélope tejiera y destejiera esos encuentros a nuestras espaldas, como si alguien o algo nos pusiera la mano en nuestro hombro y nos empujara suavemente hacia a aquello a lo que tenemos que llegar para poder entender, para poder vislumbrar entre la maleza las lecciones que nos depara la vida...¿Encontraré al Mago?...quizás si me asomo a alguno de estos puentes que tiende la vida...quizás en algún rincón de este laberinto loco...quizás.






Rayuela, Julio Cortázar, capítulo 1:



¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.Pero ella no estaría ahora en el puente. Su fina cara de translúcida piel se asomaría a viejos portales en el ghetto del Marais, quizá estuviera charlando con una vendedora de papas fritas o comiendo una salchicha caliente en el boulevard de Sebastopol. De todas maneras subí hasta el puente, y la Maga no estaba. Ahora la Maga no estaba en mi camino, y aunque conocíamos nuestros domicilios, cada hueco de nuestras dos habitaciones de falsos estudiantes en París, cada tarjeta postal abriendo una ventanita Braque o Ghirlandaio o Max Ernst contra las molduras baratas y los papeles chillones, aun así no nos buscaríamos en nuestras casas. Preferíamos encontrarnos en el puente, en la terraza de un café, en un cine-club o agachados junto a un gato en cualquier patio del barrio latino. Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.



Oh Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un silencio ensordecedor, una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse tristemente, como un paraguas mojado que se cierra. Justamente un paraguas, Maga, te acordarías quizá de aquel paraguas viejo que sacrificamos en un barranco del Parc Montsouris, un atardecer helado de marzo. Lo tiramos porque lo habías encontrado en la Place de la Concorde, ya un poco roto, y lo usaste muchísimo, sobre todo para meterlo en las costillas de la gente en el metro y en los autobuses, siempre torpe y distraída y pensando en pájaros pinto o en un dibujito que hacían dos moscas en el techo del coche, y aquella tarde cayó un chaparrón y vos quisiste abrir orgullosa tu paraguas cuando entrábamos en el parque, y en tu mano se armó una catástrofe de relámpagos y nubes negras, jirones de tela destrozada cayendo entre destellos de varillas desencajadas, y nos reíamos como locos mientras nos empapábamos, pensando que un paraguas encontrado en una plaza debía morir dignamente en un parque, no podía entrar en el ciclo innoble del tacho de basura o del cordón de la vereda; entonces yo lo arrollé lo mejor posible, lo llevamos hasta lo alto del parque, cerca del puentecito sobre el ferrocarril, y desde allá lo tiré con todas mis fuerzas al fondo de la barranca de césped mojado mientras vos proferías un grito donde vagamente creí reconocer una imprecación de walkiria. Y en el fondo del barranco se hundió como un barco que sucumbe al agua verde, al agua verde y procelosa, a la mer qui est plus félonesse en été qu'en hiver, a la ola pérfida, Maga, según enumeraciones que detallamos largo rato, enamorados de Joinville y del parque, abrazados y semejantes a árboles mojados o a actores de cine de alguna pésima película húngara. Y quedó entre el pasto, mínimo y negro, como un insecto pisoteado. Y no se movió, ninguno de sus resortes se estiraba como antes. Terminado. Se acabó. Oh Maga, y no estábamos contentos.¿Qué venía yo a hacer al Pont des Arts? Me parece que ese jueves de diciembre tenía pensado cruzar a la villa derecha y beber vino en el cafecito de la rue des Lombards donde madame Leonie me mira la palma de la mano y me anuncia viajes y sorpresas. Nunca te llevé a que madame Leonie te mirara la palma de la mano, a lo mejor tuve miedo de que leyera en tu mano alguna verdad sobre mí, porque fuiste siempre un espejo terrible, una espantosa máquina de repeticiones, y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de pie delante de vos, con una flor amarilla en la mano, y vos sostenías dos velas verdes y el tiempo soplaba contra nuestras caras una lenta lluvia de renuncias y despedidas y tickets de metro. De manera que nunca te llevé a que madame Leonie, Maga; y sí, porque me lo dijiste, que a vos no te gustaba que yo te viese entrar en la pequeña librería de la rue de Verneuil, donde un anciano agobiado haca miles de fichas y sabe todo lo que puede saberse sobre historiografía. Ibas allá a jugar con un gato, y el viejo te dejaba entrar y no te hacía preguntas, contento de que a veces le alcanzaras algún libro de los estantes más altos. Y te calentabas en su estufa de gran caño negro y no te gustaba que yo supiera que ibas a ponerte al lado de esa estufa. Pero todo esto había que decirlo en su momento, solo que era difícil precisar el momento de una cosa, y aun ahora, acodado en el puente, viendo pasar una pinaza color borra vino, hermosísima como una gran cucaracha reluciente de limpieza, con una mujer de delantal blanco que colgaba ropa en un alambre de la proa, mirando sus ventanillas pintadas de verde con cortinas Hansel y Gretel, aun ahora, Maga, me preguntaba si este rodeo tenía sentido, ya que para llegar a la rue des Lombards me hubiera convenido más cruzar el Pont Saint-Michel y el Pont au Change.




Pero si hubieras estado ahí esa noche, como tantas otras veces, yo habría sabido que el rodeo tenía un sentido, y ahora en cambio envilecía mi fracaso llamándolo rodeo. Era cuestión, después de subirme el cuello de la canadiense, de seguir por los muelles hasta entrar en esa zona de grandes tiendas que se acaba en el Chatelet, pasar bajo la sombra violeta de la Tour Saint-Jacques y subir por mi calle pensando en que no te había encontrado y en madame Leonie.Sé que un día llegué a París, sé que estuve un tiempo viviendo de prestado, haciendo lo que otros hacen y viendo lo que otros ven. Sé que salías de un café de la rue du Cherche-Midi y que nos hablamos. Esa tarde todo anduvo mal, porque mis costumbres argentinas me prohibían cruzar continuamente de una vereda a otra para mirar las cosas más insignificantes en las vitrinas apenas iluminadas de unas calles que ya no recuerdo. Entonces te seguía de mala gana, encontrándote petulante y malcriada, hasta que te cansaste de no estar cansada y nos metíamos en un café del Boul Mich y de golpe, entre dos medialunas, me contaste un gran pedazo de tu vida.Cómo podía yo sospechar que aquello que parecía tan mentira era verdadero, un Figari con violetas de anochecer, con caras lívidas, con hambre y golpes en los rincones. Más tarde te creí, más tarde hubo razones, hubo madame Leonie que mirándome la mano que había dormido con tus senos me repitió casi tus mismas palabras. "Ella sufre en alguna parte. Siempre ha sufrido. Es muy alegre, adora el amarillo, su pájaro es el mirlo, su hora la noche, su puente el Pont des Arts." (Una pinaza color borra vino, Maga, y por qué no nos habremos ido en ella cuando todavía era tiempo.)Y mirá que apenas nos conocíamos y ya la vida urdía lo necesario para desencontrarnos minuciosamente. Como no sabías disimular me di cuenta en seguida de que para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos, y entonces primero cosas como estrellas amarillas (moviéndose en una jalea de terciopelo), luego saltos rojos del humor y de las horas, ingreso paulatino en un mundo - Maga que era la torpeza y la confusión pero también helechos con la firma de la arena Klee, el circo Miró, los espejos de ceniza Vieira da Silva, un mundo donde te movías como un caballo de ajedrez que se moviera como una torre que se moviera como un alfil. Y entonces en esos días íbamos a los cine-clubs a ver películas mudas, porque yo con mi cultura, no es cierto, y vos pobrecita no entendías absolutamente nada de esa estridencia amarilla convulsa previa a tu nacimiento, esa emulsión estriada donde corrían los muertos; pero de repente pasaba por ahí Harold Lloyd y entonces te sacudías el agua del sueño y al final te convencías de que todo había estado muy bien, y que Pabst y que Fritz Lang. Me hartabas un poco con tu manía de perfección, con tus zapatos rotos, con tu negativa a aceptar lo aceptable. Comíamos hamburgers en el Carrefour de l'Odeon, y nos íbamos en bicicleta a Montparnasse, a cualquier hotel a cualquier almohada. Pero otras veces seguíamos hasta la Porte d'Orleans, conocíamos cada vez mejor la zona de terrenos baldíos que hay más allá del Boulevard Jourdan, donde a veces a medianoche se reunían los del club de la Serpiente pare hablar con un vidente ciego, paradoja estimulante. Dejábamos las bicicletas en la calle y nos internábamos de a poco, parándonos a mirar el cielo porque esa es una de las pocas zonas de París donde el cielo vale más que la sierra. Sentados en un montón de basuras fumábamos un rato, y la Maga me acariciaba el pelo o canturreaba melodías ni siquiera inventadas, melopeyas absurdas cortadas por suspiros o recuerdos. Yo aprovechaba para pensar en cosas inútiles, método que había empezado a practicar años atrás en un hospital y que cada vez me parecía más fecundo y necesario. Con un enorme esfuerzo, reuniendo imágenes auxiliares, pensando en olores y caras, conseguía extraer de la nada un par de zapatos marrones que había usado en Olavarría en 1940. Tenían tacos de goma, suelas muy fines, y cuando llovía me entraba el agua hasta el alma. Con ese par de zapatos en la mano del recuerdo, el resto venía solo: la cara de doña Manuela, por ejemplo, o el poeta Ernesto Morroni. Pero los rechazaba porque el juego consistía en recobrar tan solo lo insignificante, lo in ostentoso, lo perecido. Temblando de no ser capaz de acordarme, atacado por la polilla que propone la prórroga, imbécil a fuerza de besar el tiempo, terminaba por ver al lado de los zapatos una latita de Té Sol que mi madre me había dado en Buenos Aires. Y la cucharita pare el té, cuchara-ratonera donde las lauchitas negras se quemaban vivas en la taza de agua lanzando burbujas chirriantes. Convencido de que el recuerdo lo guarda todo y no solamente a las Albertinas y a las grandes efemérides del corazón y los rincones, me obstinaba en reconstruir el contenido de mi mesa de trabajo en Floresta, la cara de una muchacha irrecordable llamada Gekrepten, la cantidad de plumas cucharita que había en mi caja de útiles de quinto grado, y acababa temblando de tal manera y desesperándome (porque nunca he podido acordarme de esas plumas cucharita, sé que estaban en la caja de útiles, en un compartimiento especial, pero no me acuerdo de cuántas eran ni puedo precisar el momento justo en que debieron ser dos o seis), hasta que la Maga, besándome y echándome en la cara el humo del cigarrillo y su aliento caliente, me recobraba y nos reíamos, empezábamos a andar de nuevo entre los montones de basura en busca de los del club. Ya para entonces me había dado cuenta de que buscar era mi signo, emblema de los que salen de noche sin propósito fijo, razón de los matadores de brújulas. Con la Maga hablábamos de pata física hasta cansarnos, porque a ella también le ocurría (y nuestro encuentro era eso, y tantas cosas oscuras como el fósforo) caer de continuo en las excepciones, verse metida en casillas que no eran las de la gente, y esto sin despreciar a nadie, sin creernos Maldorores en liquidación ni Melmoths privilegiadamente errantes. No me parece que la luciérnaga extraiga mayor suficiencia del hecho incontrovertible de que es una de las maravillas más fenomenales de este circo, y sin embargo baste suponerle una conciencia para comprender que cada vez que se le encandila la barriguita el bicho de luz debe sentir como una cosquilla de privilegio. De la misma manera a la Maga le encantaban los líos inverosímiles en que andaba metida siempre por causa del fracaso de las leyes en su vida. Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos, o se acuerdan llorando a gritos de haber visto en una vitrina el décimo de lotería que acaba de ganar cinco millones. Por mi parte ya me había acostumbrado a que me pasaran cosas modestamente excepcionales, y no encontraba demasiado horrible que al entrar en un cuarto a oscuras para recoger un álbum de discos, sintiera bullir en la palma de la mano el cuerpo vivo de un ciempiés gigante que había elegido dormir en el lomo del álbum. Eso, y encontrar grandes pelusas grises o verdes dentro de un paquete de cigarrillos, u oír el silbato de una locomotora exactamente en el momento y el tono necesarios pare incorporarse ex oficio a un pasaje de una sinfonía de Ludwig Van, o entrar a una pissottière de la rue de Medicis y ver a un hombre que orinaba aplicadamente hasta el momento en que, apartándose de su comportamiento, giraba hacia mí y me mostraba, sosteniéndolo en la palma de la mano como un objeto litúrgico y precioso, un miembro de dimensiones y colores increíbles, y en el mismo instante darme cuenta de que ese hombre era exactamente igual a otro (aunque no era el otro) que veinticuatro horas antes, en la Salle de Géographie, había disertado sobre tótems y tabúes, y había mostrado público, sosteniéndolos preciosamente en la palma de la mano, bastoncillos de marfil, plumas de pájaro lira, monedas rituales, fósiles mágicos, estrellas de mar, pescados secos, fotografías de concubinas reales, ofrendas de cazadores, enormes escarabajos embalsamados que hacían temblar de asustada delicia a las infaltables señoras.En fin, no es fácil hablar de la Maga que a esta hora anda seguramente por Belleville o Pantin, mirando aplicadamente el suelo hasta encontrar un pedazo de género rojo. Si no lo encuentra seguirá así toda la noche, revolverá en los tachos de basura, los ojos vidriosos, convencida de que algo horrible le va a ocurrir si no encuentra esa prenda de rescate, la señal del perdón o del aplazamiento. Sé lo que es eso porque también obedezco a esas señales, también hay veces en que me toca encontrar trapo rojo. Desde la infancia apenas se me cae algo al suelo tengo que levantarlo, sea lo que sea, porque si no lo hago va a ocurrir una desgracia, no a mí sino a alguien a quien amo y cuyo nombre empieza con la inicial del objeto caído. Lo peor es que nada puede contenerme cuando algo se me cae al suelo, ni tampoco vale que lo levante otro porque el maleficio obraría igual. He pasado muchas veces por loco a causa de esto y la verdad es que estoy loco cuando lo hago, cuando me precipito a juntar un lápiz o un trocito de papel que se me han ido de la mano, como la noche del terrón de azúcar en el restaurante de la rue Scribe, un restaurante bacán con montones de gerentes, putas de zorros plateados y matrimonios bien organizados. Estábamos con Ronald y Etienne, y a mí se me cayó un terrón de azúcar que fue a parar abajo de una mesa bastante lejos de la nuestra. Lo primero que me llamó la atención fue la forma en que el terrón se había alejado, porque en general los terrones de azúcar se plantan apenas tocan el suelo por razones paralelepípedas evidentes. Pero este se conducía como si fuera una bola de naftalina, lo cual aumentó mi aprensión, y llegué a creer que realmente me lo habían arrancado de la mano. Ronald, que me conoce, miró hacia donde había ido a parar el terrón y se empezó a reír. Eso me dio todavía más miedo, mezclado con rabia. Un mozo se acercó pensando que se me había caído algo precioso, una Parker o una dentadura postiza, y en realidad lo único que hacía era molestarme, entonces sin pedir permiso me tiré al suelo y empecé a buscar el terrón entre los zapatos de la gente que estaba llena de curiosidad creyendo (y con razón) que se trataba de algo importante. En la mesa había una gorda pelirroja, otra menos gorda pero igualmente putona, y dos gerentes o algo así. Lo primero que hice fue darme cuenta de que el terrón no estaba a la vista y eso que lo había visto saltar hasta los zapatos (que se movían inquietos como gallinas). Para peor el piso tenía alfombra, y aunque estaba asquerosa de usada el terrón se había escondido entre los pelos y no podía encontrarlo. El mozo se tiró del otro lado de la mesa y ya éramos dos cuadrúpedos moviéndonos entre los zapatos-gallina que allá arriba empezaban a cacarear como locas. El mozo seguía convencido de la Parker o el Luis de oro, y cuando estábamos bien metidos debajo de la mesa, en una especie de gran intimidad y penumbra y él me preguntó y yo le dije, puso una cara que era como para pulverizarla con un fijador, pero yo no tenía ganas de reír, el miedo me hacía una doble llave en la boca del estómago y al final me dio una verdadera desesperación (el mozo se había levantado furioso) y empecé a agarrar los zapatos de las mujeres y a mirar si debajo del arco de la suela no estaría agazapado el azúcar, y las gallinas cacareaban, los gallos gerentes me picoteaban el lomo, oía las carcajadas de Ronald y de Etienne mientras me movía de una mesa a otra hasta encontrar el azúcar escondido detrás de una pata Segundo Imperio. Y todo el mundo enfurecido, hasta yo con el azúcar apretado en la palma de la mano y sintiendo como se mezclaba con el sudor de la piel, como asquerosamente se deshacía en una especie de venganza pegajosa, esa clase de episodios todos los días.








lunes, mayo 22, 2006

Más allá de un tornillo

Al contemplar las imágenes de Chema Madoz me vino a la cabeza aquel microcuento que Cortázar deslizó entre las páginas de Rayuela...

"...En uno de sus libros Morelli habla del napolitano que se pasó años sentado a la puerta de su casa mirando un tornillo en el suelo. Por la noche lo juntaba y lo ponía debajo del colchón. El tornillo fue primero risa, tomada de pelo, irritación comunal, junta de vecinos, signo de violación de los deberes cívicos, finalmente encogimiento de hombros, la paz, el tornillo fue la paz, nadie podía pasar por la calle sin mirar de reojo el tornillo y sentir que era la paz. El tipo murió de un síncope, y el tornillo desapareció apenas acudieron los vecinos. Uno de ellos lo guarda, quizá lo saca en secreto y lo mira, vuelve a guardarlo y se va a la fábrica sintiendo algo que no comprende, una oscura reprobación. Sólo se calma cuando saca el tornillo y lo mira, se queda mirándolo hasta que oye pasos y tiene que guardarlo presuroso. Morelli pensaba que el tornillo debía ser otra cosa, un dios o algo así. Solución demasiado fácil. Quizá el error estuviera en aceptar que ese objeto era un tornillo por el hecho de que tenía la forma de un tornillo. Picasso toma un auto de juguete y lo convierte en el mentón de un cinocéfalo. A lo mejor el napolitano era un idiota pero también pudo ser el inventor de un mundo. Del tornillo a un ojo, de un ojo a una estrella... ¿Por qué entregarse a la Gran Costumbre? Se puede elegir la tura, la invención, es decir el tornillo o el auto de juguete. ..."

Saltar más allá del tornillo, atravesar la taza de café, adentrarse en las teclas de un piano, traspasar los espejos y rozar con la pezuña temorosa el otro lado de la luna, la otra cara de la realidad (si es que existe algo real en esta vida). Todas esas cosas que vivía el napolitano mientras contemplaba aquel tornillo insignificante, todas esos puentes tendidos por el ojo de Chema Madoz hacia tantas otras posibles realidades...



Chema Madoz






Chema Madoz






Chema Madoz





sábado, octubre 30, 2004

Jaque mate



Por si a alguien le pica la curiosidad, colgaré este enlace a un artículo titulado El ajedrez, espejo de la vida. En él, encontraréis una breve pero minuciosa disertación sobre el origen y la evolución histórica del ajedrez, el fuerte simbolismo del juego y la influencia del ajedrez en el arte. A continuación, el ensayo deriva hacia un ámbito más específico y se adentra en un análisis sobre la aparición del ajedrez en las obras gráficas de Escher y en los universos literarios de Lewis Carroll, Julio Cortázar y Borges. ¡Que aproveche!